Auditoria total: más riesgos que garantías

La auditoría total impulsada por el gobierno puede transformarse en un hito si logra
altos estándares de objetividad. Se presenta como un ejercicio de transparencia, pero el riesgo es evidente: puede percibirse no como un mecanismo de rendición de cuentas, sino como una herramienta política.

La sospecha de sesgo no es menor. Si se instala, debilita cualquier intento de fijar un precedente válido para futuras administraciones.

Su impacto podría incentivar la labor fiscalizadora de otros poderes del Estado, de la prensa y de los investigadores, pero una auditoría eficaz no debería depender de correcciones externas para cumplir su propósito.

Esta revisión será juzgada por su credibilidad. Si no logra sostenerla desde el inicio difícilmente tendrá un resultado que la justifique, que desincentive la normalización del
ejercicio, y coarte las proyecciones del actual gobierno.

Félix Torres Hevia es ensayista y cineasta documental, con investigaciones sobre memoria histórica, violencia estructural y derechos humanos en Chile. Complementa su trabajo con estudios en antropología filosófica y ética cristiana, integrando reflexión crítica y justicia social.

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